Un planificador de iluminación de un parque temático de Singapur nos planteó un problema difícil: iluminar una noria completa, luego montar y controlar decenas de miles de puntos en una estructura de acero en movimiento, y mantener todo sincronizado.
Entregamos 86,500 puntos de píxel direccionables a todo color, mapeados en los radios y el borde para que la noria se vea como una única superficie animada — barridos radiales, baños de color y secuencias que se desplazan con la geometría. Más allá del hardware, nos encargamos de la instalación, la puesta en marcha in situ y el soporte técnico completo durante todo el programa para que el sistema quedara ajustado y fiable.
El resultado es un hito nocturno emblemático para el parque — un espectáculo de luces nítido y saturado en una estructura visible desde toda la costa.





